Auditoría recomienda al IESS constatar periódicamente vencimiento de medicamentos e insumos, para evitar pérdidas y desabastecimiento

 

Hospitales del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social presentan irregularidades en la adquisición de medicamentos, dispositivos e insumos médicos. Además, se identificaron productos caducados y deterioro de fármacos por ruptura de cadena de frío.

La Contraloría General del Estado examinó el cumplimiento de la normativa vigente en los procesos de adquisición de medicamentos e insumos médicos en 31 unidades médicas del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, IESS. Como parte de la auditoría, también se verificó la validez de la documentación que sustenta la recepción, distribución y utilización de los productos en las bodegas de los hospitales del IESS, por el periodo comprendido entre el 1 de enero de 2013 y el 31 de diciembre de 2018.

En total, el equipo de control analizó existencias por USD 24’888.228,73. El informe No. DNA7-0040-2019 señala que en 16 casas de salud (entre las cuales constan los hospitales Carlos Andrade Marín, Teodoro Maldonado Carbo y José Carrasco Arteaga) no se realizaron los trámites de canje de 334.879 medicamentos caducados, cuyo costo asciende a USD 1’536.060,56.

También se identificaron 834.926 insumos y dispositivos médicos caducados. Los productos debían destinarse a tratamientos oncológicos, cardiológicos, úlceras gástricas y duodenales, VIH y SIDA, entre otros. Su costo en el mercado suma USD 14’570.715,39.

En 10 unidades médicas la falta de constataciones físicas originó faltantes en las bodegas. Las pérdidas se establecieron en 146.033 fármacos por USD 131.119,27 y 338.808 unidades de insumos y dispositivos médicos por USD 5’119.858,86, elementos necesarios para tratar dolencias como hiperplasia prostática, traumatología, anestesiología, urología y odontología.

Por otro lado, en el Hospital Teodoro Maldonado Carbo los medicamentos almacenados en la cámara de frío se deterioraron, debido a que no se observó el buen uso y adecuado funcionamiento de los equipos e instalaciones. Tampoco se aplicaron procedimientos para precautelar la vida útil de 41.669 unidades de medicamentos para pacientes que requieren tratamientos cardiológicos, oncológicos, hiperglucemia, esclerosis múltiple, glaucoma, anemia, etc. Las pérdidas para el hospital suman USD 3’210.101,55

Finalmente, no se efectuaron estudios o informes en los cuales se definan las cantidades reales requeridas de medicamentos. Esto originó el dispendio de recursos, puesto que 312.887 unidades por USD 318.921,08 no fueron utilizadas.

Ante estas irregularidades y con el fin de mejorar la administración de los recursos públicos, la Contraloría dispuso a las autoridades de los hospitales y unidades médicas del IESS que verifiquen las fechas de vencimiento de medicamentos e insumos, para solicitar el canje a los proveedores.

Deberán conformarse comisiones que efectúen constataciones físicas periódicas -al menos una vez al año-, para determinar los posibles faltantes en bodegas y realizar su reposición. El organismo de control requirió a la Coordinación General Administrativa del Hospital Teodoro Maldonado Carbo que establezca un plan de mantenimiento preventivo y correctivo de las instalaciones y equipos de la cámara de frío, a fin de garantizar la conservación de los medicamentos.  

Además, los requerimientos de medicamentos, insumos y dispositivos médicos contarán con sustentos técnicos del cálculo de cantidades. Así, las adquisiciones responderán a necesidades reales, optimizando el uso de los recursos del Seguro Social.


A continuación, se muestran en detalle los resultados de la auditoría por cada casa de salud:

 

En síntesis: casas de salud examinadas

 

Medicamentos e insumos médicos caducados



Medicamentos e insumos médicos caducados

           

Medicamentos, insumos y dispositivos médicos no disponibles para tratamientos


Cantidades adquiridas no justificadas en el Hospital Carlos Andrade Marín

Se adquirieron 312.887 unidades de medicamentos por USD 318.921,08, sin contar con estudios que justifiquen las cantidades. La ausencia de criterios técnicos ocasionó que, hasta la fecha de corte del examen, los fármacos no sean utilizados por los pacientes, según el siguiente detalle: