Contraloría publica resultados de auditorías en el
Hospital Teodoro Maldonado Carbo: se identificaron sobreprecios en las compras
de insumos y medicamentos
Hasta septiembre de este año la Contraloría General del Estado, CGE, aprobó
tres auditorías a las operaciones del Hospital de Especialidades Teodoro
Maldonado Carbo (HTMC) de Guayaquil. Los exámenes analizaron la adquisición de medicamentos e insumos médicos, administración del talento humano y la compra y mantenimiento de ventiladores mecánicos. Se identificó documentos fraudulentos, pagos en exceso
y ausencia de equipos para enfrentar la pandemia.
En marzo de 2018 el HTMC adquirió insumos para enfermería. Para sustentar
la contratación, la coordinadora general del área indicó que se encontraban en
stock cero y crítico, aunque el jefe de la unidad de Bodega y Activos Fijos
informó saldos de hasta 8.200 unidades, contradiciendo el sustento de la
necesidad.
Luego del desembolso del anticipo por USD 295.000 se autorizaron varias
prórrogas del plazo para que la contratista cumpla sus obligaciones. Hasta la
fecha de corte del examen especial (31 de octubre de 2019), la empresa no
entregó los insumos y ni devolvió los recursos económicos.
La adquisición de suministros de traumatología por USD 1’093.675 y el
mantenimiento correctivo y preventivo de equipos se contrató con empresas que
no acreditaron su experiencia con certificados legítimos. En el último caso, la
compañía aseguradora a nombre de la cual constan las garantías contractuales,
para asegurar USD 639.112, informó a la auditoría que la persona que suscribió
la documentación no trabajó ahí.
El presupuesto referencial en la adquisición de materiales para enfermería,
terapia respiratoria, farmacia, diagnóstico y tratamiento por USD 2’130.304 se
preparó con precios sobreestimados hasta en un 992 % en 26 de 32 ítems, lo que
equivale a una diferencia no justificada de precios por USD 1’242.882,13.
Los costos de insumos para tratamiento de pacientes con insuficiencia aguda
y crítica se establecieron utilizando la cotización de una persona natural, que
en su RUC registra como actividad principal la “venta al por menor de artículos
de papelería”. El contrato se suscribió por USD 938.969 y se identificó una
sobrevaloración de USD 302.692, frente a los presupuestos de otros proveedores.
Otras adquisiciones de medicamentos e insumos médicos se realizaron sin
consultar compras similares en el portal de compras públicas o las búsquedas se
realizaron utilizando términos generales, como ‘enfermería’, ‘neurocirugía’,
‘espirales’, ‘terapia respiratoria’ y no las descripciones específicas de los
ítems.
Esto ocasionó sobreprecios en los materiales de cirugía endovascular por
USD 202.714; USD 1’349.716 en insumos de enfermería para un año; USD 1’488.629
frente a los dispositivos médicos para la Unidad Técnica de Enfermería que
constan en el catálogo electrónico.
En total, se estableció una diferencia de USD 5’351.017 en las
adquisiciones para el primer cuatrimestre de 2019. No se impusieron multas por
USD 93.344 debido a retrasos en la entrega de los productos. Además, los
faltantes en bodega de reactivos para la Unidad Técnica de Genética y Molecular
se calcularon en los USD 422.309 y no se encontraron unidades de recarga para
endograpadora lineal por USD 485.956.
Durante el examen especial al reclutamiento de personal y sus
remuneraciones se identificaron pagos duplicados y en exceso por
remuneraciones, transporte y fondos de reserva que suman USD 63.830. Esto
ocurrió debido a que no se actualizó el distributivo de personal de la entidad.
El hospital no contó con instrumentos para la administración del talento
humano, como el Manual de descripción, valoración y clasificación de puestos o
la Planificación de talento humano, que establezcan la plantilla óptima para el
funcionamiento institucional. Como resultado, se observó alta rotación de
personal y la vinculación de profesionales que no cumplieron el perfil técnico
para los cargos.
El proceso contractual para la compra de válvulas respiratorias
descartables se inició sin considerar que existe un proveedor exclusivo en el
país, el cual debió contratarse mediante Régimen Especial. Sin embargo, se
habilitó para la puja a dos oferentes que no distribuyen el ítem ni tienen
experiencia al respecto.
Además, el informe señala que enviaron sus ofertas desde la misma dirección
IP y participaron acreditando su experiencia a través de certificados de
empresas que luego comunicaron a la auditoría que no han mantenido relaciones
comerciales con esas compañías. También se identificó un exceso de USD 8.800
con respecto a compras previas, de los mismos insumos, efectuadas en el HTMC.
Finalmente, la ausencia de un plan de mantenimiento preventivo periódico
ocasionó que 25 ventiladores no funcionen para atender a pacientes con
problemas respiratorios y brindar servicio durante la emergencia sanitaria por
la COvid-19.
Antecedentes:
El miércoles 19 de febrero de 2020, en la ciudad de Guayaquil, el contralor
del Estado, Pablo Celi de la Torre, anunció el inicio de una intervención emergente e integral en el Hospital Teodoro Maldonado Carbo, HTMC.
La medida se adoptó debido a las irregularidades identificadas en los exámenes
especiales precedentes y por las denuncias sobre el manejo de los recursos
públicos en la casa de salud.
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