91 años de la CGE: UN TRABAJO TÉCNICO DE CONTROL QUE COADYUVA A VIGORIZAR LA DEMOCRACIA El 3 de diciembre pasado, la Contraloría General del Estado cumplió su Nonagésimo Primer aniversario de vida institucional. El desarrollo integral de este organismo de control es notorio, pues su transformación ha sido multidimensional, al comprender importantes avances que van desde el robustecimiento de su normativa interna para perfeccionar los procesos de control, pero también la implementación de estrategias que posibilitan la articulación del control público con el control social como mecanismo de fortalecimiento de la democracia. En la Sesión Solemne de aniversario, que se desarrolló en el Teatro Nacional de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, la máxima autoridad de la Contraloría, Pablo Celi de la Torre, destacó la importancia de la labor de entidad de control para el país. “Nuestro trabajo, que es un trabajo técnico coadyuva a vigorizar la democracia, una democracia de transparencia, una democracia de integridad, una democracia de responsabilidad, una democracia de rendición de cuentas frente al supremo mandante que es la sociedad, el pueblo ecuatoriano, puesto que no existe sustento de la autoridad política que no sea esa suprema voluntad, nosotros sin ser un organismo político, con nuestro solo trabajo técnico estamos garantizando estos dos principios fundamentales de las democracias modernas”, puntualizó. Asimismo, el Contralor reconoció que, “a pesar de los avatares y de las intenciones negativas que han rodeado siempre a la acción de nuestra institución, nunca y hoy mucho menos se ha podido desconocer que en la nonagenaria existencia de la Contraloría General del Estado, esta institución generó un marco técnico y un marco legal que le ha permitido desarrollarse como organismo de control y que ha logrado en el tiempo profesionalizar y capacitar a un funcionariado experto y ético, gracias al cual la institución ha podido enfrentar y superar situaciones adversas, situaciones ajenas a los roles, a las misiones y a los principios de acción que caracterizan el emblema de nuestra institución”. Durante el evento también se realizó la presentación de un video institucional que recogió testimoniales de funcionarios de la CGE, quienes expresaron su sentimiento de apego a la institución por su misión y visión constitucional, pero principalmente, por considerarla su segunda familia, el lugar en donde junto a buenos compañeros y amigos se hace patria. Ese mismo día, a primera hora de la mañana se llevó a cabo la Izada de Banderas. Esta actividad se realizó en los exteriores del edificio matriz con la presencia de los servidores y autoridades. La bandera de la Contraloría es símbolo de la identidad institucional y expresa los valores de integridad, transparencia, responsabilidad y lealtad. Este emblema representa la insoslayable labor que realiza con imparcialidad y autonomía la entidad fiscalizadora, en cumplimiento de su misión constitucional de garantizar los mandatos superiores de igualdad, equidad y respeto a los derechos ciudadanos.
REVISTA DE LA CONTRALORÍA 136
Quito, diciembre 2018