REVISTA DE LA CONTRALORÍA 136 Quito, diciembre 2018
LA CONTRALORÍA REPLANTEA SU ESTRUCTURA INTERNA El país vive una serie de cambios institucionales y el máximo organismo de control se adapta a las demandas actuales para cumplir su misión. En este sentido, la Contraloría busca mejorar su gestión a través de una transformación de su estructura interna. Para esto, el Contralor Pablo Celi suscribió un acuerdo interno con el que se crearon dos nuevas subcontralorías, una de responsabilidades y otra de auditoría. La Subcontraloría de Responsabilidades concentrará las tareas de establecer responsabilidades administrativas, civiles culposas e indicios de responsabilidad penal. En suma, la determinación de las sanciones que correspondan a los hallazgos de las acciones de control que llevan a cabo los equipos de auditoría. Bajo su cargo también se encuentran los procesos de patrocinio judicial, recaudación y coactivas. Por otra parte, la Subcontraloría de Auditoría dirigirá el corazón de la actividad institucional, al estar a cargo de los procesos de control gubernamental de acuerdo al plan de acción anual. A su cargo directo estarán todas las direcciones nacionales de auditoría que están ubicadas en cada provincia. Además, se creó la Dirección Nacional de Seguimiento Territorial en Guayaquil que supervisará las acciones de las direcciones provinciales. Por esta razón, las direcciones regionales fueron suprimidas, dando paso a una sola dirección con esta responsabilidad. Las modificaciones obedecen al proyecto de hacer más eficientes las funciones del organismo de control dividiendo sus tareas en las estructuras ya señaladas. Además, en el marco de la restitución de funciones, como la auditoría de gestión, la recuperación del control previo en procesos de contratación, el listado de contratistas incumplidos con el Estado, entre otras, hacen necesario readecuar a la Contraloría para que su trabajo mantenga los estándares de calidad y que el organismo pueda mostrar la misma solidez institucional del último año. Es así como la Contraloría, en su aniversario 91 continúa con su misión de cuidar el uso de los recursos públicos. Así, se busca mecanismos de coordinación de funciones y modelos de gestión capaces de enfrentar las exigencias del país hacia el final de esta segunda década. Transformaciones que seguirán dándose, acorde a los cambios y demandas que siempre se presentarán.